Entre Ceniza y Arena...

Holaaaa!!!


Estamos a punto de entrar en uno de los momentos más intensos y más bonitos de todo el año litúrgico, la Cuaresma; la cual, como seguro que sabéis de sobra, se compone de 40 días de especial hincapié en la oración, el ayuno y la penitencia, comenzando con el Miércoles de Ceniza en el que se nos recuerda lo que somos: ceniza. Sí, no tengáis miedo en aceptarlo. Dios nos modeló del barro, del polvo, según dice el Libro del Génesis y cuando muramos nos convertiremos en polvo y ceniza, no pasa nada.


Ese mismo día, durante la celebración de la Misa, la liturgia de la Iglesia nos propone un cántico maravilloso (a mí por lo menos me flipa) que dice: “Nos has llamado al desierto, Señor de la libertad y está nuestro corazón atento a la luz de tu bondad…”.


¿Y por qué el desierto?, os preguntareis. Pues bien, en el desierto no hay ruidos, no hay distracciones, hay calor (mucho calor) y es el lugar de la prueba, del silencio y de la oración. De ahí que tanto el Pueblo de Israel como el propio Jesús pasaron un tiempo en el desierto para purificarse y ser tentados (y vencer al Enemigo, por cierto). Con esto no quiero decir que nos vayamos todos al desierto en busca de oración. No, no. Lo nuestro es la cotidianeidad, el quehacer diario y ahí El Señor nos busca y nos llama al desierto de nuestra vida para encontrarnos con Él.


¿Qué te propongo, pues? Que estos Cuarenta Días procuremos hacer más oración, sacrificarnos un poquito más (desde la sección de "Recursos" podéis descargar nuestro calendario por si no se os ocurren propósitos y cosas por hacer) y acordarnos de aquellas personas que lo están pasando peor. Pero cosas reales ¿eh? Nada de milagros que sabemos que no vamos a lograr, cosas sencillas, casi imperceptibles por los demás (pero no para Dios), cosas que realmente cuesten trabajo y siempre haciéndolo por Amor a Dios y a los demás.


Y, ¿para qué? Pues, sencillamente, para prepararnos mejor para el SUPER Acontecimiento que sigue a la Cuaresma, el Misterio definitivo de Jesús y la esencia del ser cristiano: El Misterio Pascual de Cristo: su Pasión, Muerte y Resurrección. ¿No os parece un buen motivo para que nos preparemos a tope, con todas las ganas durante esta Cuaresma?

Recuerda, Jesús estuvo 40 días en el desierto por ti, por Amor hacia ti, seguro que tú también puedes hacer algún pequeño sacrificio por Él.


¡Nos encomendamos! ;) Borja

Millennials & Saints Member


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